Vibración y el sonido

Como hemos visto, todo el Universo está en vibración y movimiento. El espacio «vacío» que nos rodea está lleno de vibraciones. Vivimos en un océano de ondas de LUZ, de sonido y de invisible energía electromagnética, que pulsa continuamente en cada milímetro de espacio alrededor nuestro.

Toda persona, cuerpo y célula vibra en su frecuencia especifica, desde los planetas que giran en el sistema solar hasta los electrones que giran alrededor del núcleo del átomo.

La RESONANCIA es la frecuencia natural en la cual vibra un objeto. Cada órgano, hueso y tejido en tu cuerpo tienen su propia y particular frecuencia y resonancia. Juntos, componen tu frecuencia o armonía, tu vibración personal. Como cada célula es un resonador de sonido, también tiene la capacidad de responder a cualquier vibración fuera del cuerpo. Tanto los órganos, sistemas físicos,  como nuestros pensamientos, sentimientos y estados de conciencia, responden a las vibraciones.

A medida que las ondas sonoras tocan entran en el cuerpo, sucede una vibración simpática en las células vivas, que ayuda

a restaurar la armonía de una parte o en la totalidad del Ser que este vibrando fuera de su frecuencia natural.

El alto contenido de agua en el cuerpo actúa como conductor del sonido y el efecto global es parecido a un masaje profundo, a niveles atómicos y moleculares. 

 

Todo lo que hemos vivido queda grabado en nuestro cuerpo físico y campo áurico. Quedan grabados como impregnaciones en nuestro sistema, bien sea sentimientos, emociones o ideas (lo que interpretamos) generando creencias o patrones, formas de pensamientos. Llevamos en nosotros, consciente o inconscientemente, cada experiencia,  trauma, pensamiento o emoción negativa que no hemos podido soltar.

Y actuamos (reaccionamos) bajo esas impregnaciones. 

En términos energéticos, digamos que nos desafinamos cuando esos estados dañinos gobiernan nuestro cuerpo. Y vale, el símil, de vernos como un Instrumento. Permitir que esas impregnaciones de baja frecuencia, sigan en nuestro cuerpo, es como decir, que estamos desafinados; como cuando un instrumento no suena muy bien; igual sucede con nuestra energía. Si se mantiene en el tiempo puede generar otros estados; como La enfermedad; que es, entonces, una disonancia o desequilibrio

 de esa energía vibratoria.

 

 

 

 

 

 

 

 El sonido facilita la liberación de memorias, dolores, emociones reprimidas o pensamientos guardados que han quedado atrapados en los tejidos, órganos o distintas partes del cuerpo.

Las vibraciones (de sonidos armónicos) activan el ADN y la memoria celular, disolviendo bloqueos y permitiendo un libre fluir de las energías hacia el equilibrio y la armonía.

Cada chacra tiene su vibración n, su sonido que emite, por eso hemos usamos esta herramienta para profundizar en nuestra práctica diaria de meditaciones con  Sonidos Solfeggios. Anteriormente vimos como El MANTRA, que es sonido y vibración también, ayuda como herramienta de equilibrio y armonización en los cuerpo físico, emocional y mental; los Sonidos Solfeggios,  pueden equilibrar y sanar esas impregnaciones o desequilibrios vibracionales. También existen diferentes terapias de sonido utilizadas como el canto con armónicos  e instrumentos ancestrales como los cuencos de cuarzo,  tibetanos y el Gong, 

En la Visión Holística del Ser, la mente, las emociones, el alma y el espíritu interactuan con el cuerpo físico, teniendo un efecto profundo sobre él. La salud existe cuando estos elementos funcionan en armonía y cada célula esta vibrando en su tono o resonancia natural. Los sonidos armónicos, nos ayudan a afinar nuestro instrumento. 

El sonido activa y restaura la armonía dentro del cuerpo físico y psico-espiritual, transformando y elevando nuestra conciencia.

Cuando estamos afinados con nuestra esencia interior, con el corazón y con  el alma, estamos a la vez afinados con la vibraciones del Universo.

 

Asociadas durante mucho tiempo con la música de meditación, las Solfeggio se conocen como las frecuencias originales usadas

por los monjes gregorianos, cuando cantaban en estado meditativo. Los cantos, basados en las seis notas originales

(396hz – 417hz – 528hz – 639hz – 741hz – 852hz), penetran profundamente en la mente consciente y subconsciente, produciendo reacciones emocionales, a veces no del todo controlables. Se dice que estas frecuencias emocionales se “perdieron” durante siglos con la introducción de varios nuevos métodos de sintonización. Las resonancias de las nueve frecuencias de Solfeggio tienen efectos benéficos específicos al interactuar con las energías vibratorias del cuerpo humano.

​Según David Hulse, un pionero de la terapia de sonido con más de 50 años de experiencia, los seis tonos antiguos de Solfeggio tienen las siguientes propiedades:

UT – 396 Hz. – Para liberar el miedo y la culpabilidad.

RE – 417 Hz. – Para deshacer las situaciones y facilitar el cambio

MI – 528 Hz. – Para la transformación y los milagros. Reparación del ADN.

FA – 639 Hz. – Para la conexión y las relaciones.

SOL – 741 Hz. – Para el despertar de la intuición.

LA – 852 Hz. – Para volver al orden espiritual.

Las frecuencias cerebrales se refieren a los patrones de oscilaciones neuronales  que se registran dentro del sistema nervioso central. Las variaciones dentro de estos patrones, que se miden en Hertz de acuerdo a los ciclos que completan por segundo, evidencian distintos niveles de intensidad, que corresponden a diferentes estados de conciencia y por lo tanto pueden indicar el grado de alerta, atención, estrés, etc de una persona. Estas frecuencias básicamente se dividen en cuatro grupos. A continuación una breve descripción de cada una.

Sanar a través del Sonido

Sonido de Solffegios

PRACTICA #3

Beta (12-30Hz)

Es la frecuencia más común en el cerebro de un adulto promedio mientras está despierto. Manifiesta un estado de alerta, de sensorialidad aguda, y revela procesos mentales asociados al razonamiento. Si bien el estado beta es indispensable para funcionar cotidianamente, lo cierto es que cuando los niveles se mantienen en la región más alta del espectro, entonces producen estrés, ansiedad.

Alpha (7.5-12Hz)
Las frecuencias alpha florecen dentro de estados de relajación profunda, incluidos ciertos momentos en los que ‘soñamos despiertos’ y ciertos parajes mentales a los que accedemos a través de la meditación. Este estado facilita procesos como la imaginación, la concentración, el aprendizaje y la visualización. Además, aquí se gestan condiciones ideales para reprogramar nuestra mente, por ejemplo, sanando ciertos miedos o experiencias dolorosas, o preparándonos para una misión complicada. Aparentemente el estado alpha es la frontera entre el consciente y el subconsciente.

Theta (4-7.5Hz)
Se refiere a ese estado en el que tu mente se encuentra entre el sueño profundo y la atención despierta –también conocido como duermevela. Se puede alcanzar por medio de prácticas de meditación profunda o en ocasiones se accede a él inesperadamente, justo antes de caer dormidos pero cuando ya notamos que nuestra mente se rige por otros ritmos y otras leyes. También caracteriza los momentos de sueño ligero, incluido cuando estamos en la etapa REM, y se considera un estado propicio para experimentar sensaciones místicas, imágenes mentales de notable riqueza y para desarrollar la intuición.

Delta (0.5-4Hz)
Cuando nuestro cerebro se sintoniza con estas frecuencias, quiere decir que nos encontramos sumergidos en las profundidades del inconsciente –allá a donde ni siquiera los sueños llegan. Al parecer también puede accederse a este estado por medio de prácticas avanzadas de meditación en las que el estado de alerta y la conciencia del entorno se diluyen para dejar paso a un estado de omnipresencia o, mejor dicho, unidad absoluta. Se le relaciona a la regeneración de la energía vital, por lo cual se considera como el estado ideal para sanar y recuperar funciones perdidas o entorpecidas.

El Corazón

El órgano de la percepción espiritual 

 

Como hemos visto en el capitulo anterior donde hablamos de nuestro campo Electro Magnético, de las Vibraciones

y de cómo creamos la energía en nuestro cerebro. También debemos hablar de la energía que crea otro órgano

super importante de nuestro cuerpo, como lo es el Corazón.

Se dice que el Corazón tiene su propio campo electromagnético, así que es super importante estar consciente

de la energía que creamos a través de él también. La respiración, es una de las herramientas que nos ayudan a calmarlo,

y a generar una coherencia en su pulsación, mas adelante explicaremos una técnica para hacerlo.

EL corazón, al igual que el cerebro posee un montón de neuronas también, como vemos en la imagen arriba,

que se encuentran creando energía, haciendo sinapsis. Éste emite señales electromagnéticas y hormonas también, que inciden sobre el cerebro. Existen técnicas para que ambos órganos entren en estado de coherencia y se multiplique nuestro bienestar.

 

El corazón es capaz de "tomar decisiones" independientemente de los "mandatos" del cerebro. Y no solo eso: hay más comunicación del corazón hacia el cerebro que a la inversa, y el corazón puede inhibir o reforzar los mandatos del cerebro según las circunstancias.

Te resuena la frese: Actúa según lo que te diga tu corazón?

La conexión con la inteligencia del corazón nos abre a una mayor comprensión de cuáles son las necesidades,

dónde están los problemas y lo que nos ayuda a resolverlos, pero con más equilibrio y menos estrés.

El corazón es el órgano que produce mayor cantidad de electricidad. 

El campo magnético del corazón es un potente imán corporal, el generador electromagnético más potente de todo el organismo. Las ondas que produce tienen una potencia cinco mil veces superior a las del cerebro. emite comunicación electromagnética con varios metros de alcance.

Cuando estamos ansiosos o temerosos, no sólo respiramos muy poco, es decir respiraciones rápidas, sino que nos sentimos contraídos, y el ritmo cardiaco se eleva, las pulsaciones son muy rápidas. Es lo mismo que cuando estamos nerviosos, bien sea por algo increíble que te pueda estar pasando o por algo que consideras no tan increíble.

Cuando nos sentimos en estados de armonía, tranquilidad y paz, si nos detenemos unos segundos, y tocamos nuestro pecho , sentiremos que nuestro ritmo cardiaco esta lento, fluido, los latidos del corazón

se calman también. 

Los sentimientos de frustración y la ansiedad hacen que el ritmo del corazón sea más desordenado e irregular, de esta forma inhibe la capacidad del cerebro para funcionar correctamente y hace que disminuyan los niveles de energía. Otros sentimientos como el amor, gratitud, esperanza, confianza, generan un patrón de ritmo suave que hace que exista un mejor funcionamiento

del organismo. 

 

Si observamos el dibujo a continuación podremos entender que el corazón también emite una frecuencia y cómo pueden ser esas vibraciones según la emoción que estemos sintiendo. Tiene su propio campo electromagnético, conformando otro toroide, y que al mismo tiempo está conectado al cerebro no solo de forma física sino también energéticamente como podemos observarlo en la segunda imagen cerebro 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FRECUENCIAS EMITIDAS POR NUESTRO CUERPO

MOVIMIENTO ENERGÉTICO  DEL TOROIDE

La conexión con la inteligencia del corazón nos abre a una mayor comprensión de cuáles son las necesidades, dónde están los problemas y lo que nos ayuda a resolverlos, pero con más equilibrio y menos estrés.

La investigación ha demostrado que el estrés y las emociones de todo tipo se reflejan en nuestro ritmo cardíaco. Esto se debe a que lo que estamos sintiendo provoca cambios en la actividad de nuestro sistema nervioso que afecta al patrón del ritmo cardíaco. 

La coherencia cardíaca es una técnica que coordina la respiración con la frecuencia del corazón; de esta manera podemos estabilizar como mencionamos anteriormente, los latidos del corazón, a través de LA RESPIRACIÓN,  permitiéndonos aliviar el estrés y prevenir enfermedades cardiovasculares y sobretodo generar vibraciones armónicas y elevadas de nuestro campo Electromagnético.

Además nos conecta con nuestro corazón espiritual, que es el que nos permite recibir información de nuestro Ser, y de nuestros guías y seres de Luz que nos acompañan y asisten en nuestro camino.

Muchos lo llaman la voz de la intuición, sexto sentido, otros le denominan "certeza",

otros Yo Superior....y asi....

Este corazón espiritual es llamado por yoguis y místicos como el asiento del Ser trascendental. Se le llama «hridaya» o «hrit padma» (loto corazón).

Incluso Ramana Maharshi; Maestro de la India, decía que el átomo piadoso del Ser se encuentra en la cámara derecha del corazón, aproximadamente a la distancia de un dedo de la línea media del cuerpo. Él dice: “Aquí yace el Corazón, el dinámico Corazón Espiritual. 

Cómo entrar en Coherencia Cardiaca?

PRACTICA #4

  • Visualiza el video que te mostramos.

  • Utiliza entre 10 a 15 min del día para realizarlo. ( la práctica sólo toma 5 min)

  • Elige un lugar tranquilo, relajado, donde no tengas interferencias de ruidos externos ni de otras personas.

  • Siéntate en una silla o en el piso, en posición de conexión, siempre y cuando te sientas cómoda. Con la espalda recta, sin tensiones en el cuello, ni en los hombros. 

  • Concéntrate en tu CORAZÓN. Centra la atención en la zona del corazón, tanto tu corazón físico como tu corazón espiritual. Puede ayudarte colocar las manos en él. Siente su pulsación. Es rápida? es suave? conecta con ese lugar, con tu espacio sagrado del corazón y suspende los pensamientos y sentimientos negativos. 

  • Inspira por la nariz sintiendo como el aire te llena el abdomen y te renueva.... y como el viejo aire se va y te vacías.....empezando a respirar conscientemente.

  • Controla tus latidos. Ve sintiendo como se van calmando a través de la respiración,  El ritmo del corazón influye en los procesos cerebrales que controlan el sistema nervioso autónomo, la función cognitiva y las emociones. Ve sintiendo como cada vez se relaja, y te permites cada ves conectar con el, suavemente, con tranquilidad, en armonía. 

  • Siente tu respiración. Siente que inhalas con el corazón y exhalas profundamente. A continuación, haz un esfuerzo por evocar un sentimiento positivo:  amor, gratitud, esperanza, confianza, un lugar favorito, una experiencia o recuerdo que te sea agradable...

  •  Quédate respirando tranquilamente durante unos minutos en calma, sintiendo tu respiración, tu corazón, tu latir...tu pulsar...ese eres tu...es tu cuerpo...es tu vida....te sientes?...ahora expándete....siéntete cada vez más...

  • Mantén la sensación.....Procura percibir cualquier cambio positivo en tus sensaciones y trata de sostenerlo tanto tiempo como te sea posible...

PRÁCTICA PARA ENTRAR EN COHERENCIA CON NUESTRO CORAZÓN

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